_:Ya voy mamá.-Fui por el pasillo y entré a mi habitación.
Saqué los libros he hice que estaba estudiando, pero no, estaba mirando por la ventana a ver si se asomaba mi vecino, que por suerte la ventana de su habitación solo se podía ver desde la mía.
Pasaron 10 minutos y estuve a punto de dejar de mirar cuando oí que su ventana se abría. Con sigilo me quedé observándolo, esos rizos son tan perfectos, esos ojazos verdes, esa sonrisa que nunca se le borraba de la cara...Todos los días le miraba y nunca me pillaba,pero este día cambió. No me había dado cuenta de que me estaba mirando hasta que me habló.
X: Emm... Hola.

_:Ho...hola.-Mierda. Había hecho el mayor ridículo que había hecho nunca.
X: ¿Qué mirabas?-Sonrió.
_: Na... Nada. Estaba... Pensando. Estos deberes son difíciles.
X: Ah... Si quieres puedo ayudarte.
_: Tranquilo. No hace falta.
X: Vale. Bueno, me tengo que ir. ¿Nos vemos otro día?
_: Claro, somos vecinos.- Él se rió.
X: Por cierto... Llevo viviendo aquí medio mes y aún no conozco mucho la ciudad. ¿Te importaría enseñármela?
_: Cuando quieras.
X: Pues si quieres, mañana por la tarde.
_: Perfecto.-Sonreí.
X: Adiós.
_: Adiós.
Se me había olvidado preguntarle su nombre. Al menos, gracias a mi torpeza, voy a salir con él, no es una cita, pero me conformo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario